domingo, 20 de mayo de 2018

REFLEXIÓN ANTE LA CULTURA DE LA MUERTE.



Encuadre del tema 

El término "cultura" de la muerte fue acuñado por el Papa Juan Pablo II en su encíclica "El Evangelio de la Vida" publicada el 25 de marzo de 1995.

Debemos reafirmar, que la cultura de la muerte no es una mera creación de la fantasía humana, ni expresión de un supuesto imaginario colectivo, es una realidad que  existió y existe desde los albores de la humanidad y que  hoy continúa vital y presente en muchos de los  rincones del planeta. 

La cultura de la muerte , expresa sin más  el simple y brutal desprecio a la vida.

"Cultura" de la muerte   refiere a una mentalidad, a una manera de ver al ser humano y al mundo, que fomenta la destrucción de la vida humana, de toda vida humana por parte de los más fuertes y poderosos, de los que tienen voz , voto, medios y poder de hacerlo.
Amplios sectores de la opinión pública justifican, minimizan o simplemente ignoran o se desentienden de estos flagrantes atentados contra la vida en nombre de los derechos de la libertad individual, y sobre este presupuesto pretenden justificar su accionar. Y el motivo que va desde justificar las guerras que son necesarias utilizando la justificación que la potencia de turno esgrime e impone, pasando por acciones cotidianas de la vida privada de las personas, hasta los miles de motivos que llevan a pedir y justificar   la pena de muerte.

La libertad individual se torna en un principio absoluto, en el cual se manifiesta una visión de libertad muy egocéntrica, que acaba irremediablemente, por ser la libertad de los más fuertes contra los más débiles.

No se dice, ni manifiesta que nadie argumenta que la muerte es un bien, pero sí, que cada uno tiene total libertad de recurrir a ella cuando y como lo crea conveniente. Así desde el individuo que en la soledad de su conciencia toma una decisión hasta el Estado que en aras de la continuidad de sus políticas incurre en las mismas decisiones, aunque de magnitud mayor. Es más que preocupante  disponer de la vida, tanto por parte del individuo libre como de los Estados en nombre de la libertad.

La mayoría de los miembros de la sociedad postmoderna, consideran que la vida es un bien, y sin embargo, como es un bien intangible, conciben la posibilidad de poder eliminarla en sí o en otro, si esto pareciera conveniente. Así aunque se teme a la muerte, esta se lleva a cabo muchas veces, como una “solución” aceptable ante ciertos problemas existenciales, políticos, económicos, sociales, religiosos. De este modo, y con esta cosmovisión la muerte se ha convertido   en un objeto de derecho. El derecho a optar libremente por ella, para sí o en relación con los otros. Y negando el principio inalienable del derecho a la vida de los demás.

Esta realidad me ha llevado la siguiente reflexión:

En estos tiempos en los que se enseñorea la cultura de la muerte, y que la humanidad parece resignarse a vivir según sus imposiciones, no puedo menos que sentirme ajeno, extraño, alejado de este signo de los tiempos.

Será que el oficio-vocación, que me fue dado por Aquel -que nos fue prometido para darnos vida nueva- y que me permite desarrollarme y sentirme pleno, feliz, útil,  me entreveró en los amplios senderos y caminos de la historia, lo que hace que estudie y revise  a la historia del hombre, de los miles de historias de los hombres y mujeres sobre esta tierra, con la oculta intención de que al conocer al hombre pueda comprenderme a mi mismo.   Sin dudas obtuve más que eso, obtuve respuestas vitales.

Respuestas que me permitieron comprender sus triunfos, sus logros, sus derrotas y grandes sus fracasos, muchas veces presentados como algo necesario, y aquí hablo de las guerras, las batallas, las luchas,  la violencia que parece ser componente de la humana fragilidad , aunque suene contradictorio,  que siempre han redundado en muertes  inútiles y sin sentido. Guerras que parecen ser inacabables hasta hoy en día, siempre se encuentra un motivo para pelear, y sin dudas esto se convierte en fábricas de dolor, de sufrimiento, e injusticia, de marginación, y discriminación. Sin citar que empobrecen no solo económicamente a la humanidad, la empobrecen en su ansia de futuro, de trascendencia, de su misma alma de humanidad y la embrutecen poco a poco.

 Las imágenes del infierno de la destrucción, se enseñorean, la humanidad no cree en el infierno y lo vive y ve cotidianamente. Miles y miles de millones de dólares se gastan o mejor dicho malgastan en las armas que se utilizan en los distintos conflictos, en un absurdo sinsentido, casi obsceno, ya que al mismo tiempo no hay dinero para proveer de agua a los millones que no la tienen, de alimento a los millones que no lo tienen, de remedios a los millones que no lo tienen. De buscar la solución a la contaminación y la polución que destruye día a día el mundo que nos fue confiado. 

Millones se destinan a investigar como destruir a la humanidad, en tanto poco a la investigación sobre los grandes males y enfermedades que aquejan a todos los hombres. 

Miles y miles de seres humanos hoy en día están en movimiento ,son migrantes, todos nos conmovemos con su dolor , pero al mismo tiempo millones de dólares se gastan en levantar muros para que no se acerquen , sin citar siquiera los muros interiores que endurecen el corazón hasta hacerlo de piedra y que causan mas muertes que los desafíos que enfrentan los indeseados visitantes.

Parece que las soluciones que se buscan siempre deben tener que ver con la muerte, desde el escape vacío de las adicciones a la penosa elección del suicidio, todo implica muerte, ante el delito pena de muerte, ante la enfermedad eutanasia, ante el embarazo no querido, aborto. Y así ante cada humana situación, se impone la muerte, cada día una muerte. Parece que perdimos la capacidad de encontrar soluciones desde la vida. Es más muchas veces es como si la solución propuesta, solo contemplase ser lo más rápida y económica posible, sin siquiera plantearse si es viable en humanidad, solidaridad y comprensión de las necesidades del otro hermano que sufre.

Será que por mi edad, ya vi tantas muertes, ya presencie tantas muertes, ya sentí tantas muertes, será que conocí el silente acoso de la posibilidad de la muerte ante la enfermedad de seres queridos, será que perdí a tantos que amaba, a tantos que quería…será que sufrí y sufro por cada uno de ellos, que rechazo todo aquello que lleve a la muerte.

Y ante la indiferencia de muchos y la visible oposición a mi forma de ver  la realidad de otros, es que resignificó y hago mío el poema de Amado Nervo, como ostensible resistencia ante lo que parece inevitable, según la ola de la historia, pero no importa ser uno solo en las ideas y convicciones si estas nos hacen ser quien somos.

Está por demás decir que respeto a los que no compartan estas palabras, pero que quede en claro, que poco importa, ya que en el fondo es una personal , mínima y humilde declaración de principios que me acompañaron a lo largo de mi vida. Vida que debo reconocer que a pesar de todo, ha sido muy generosa y fecunda. 

Por todo lo antes expuesto,  considero acertado lo que nos dice y recomienda el Papa Francisco ante la cultura de la muerte:

“Se nos exige generar desde abajo un cambio cultural: a la cultura de la muerte, de la violencia, responder con la cultura de la vida, del encuentro”

Quizás por esta reflexión, es que el poema de Amado Nervo me ha conmovido ya que expresa el valor que le doy a la vida.


Muy cerca de mi ocaso, yo te bendigo, vida,
porque nunca me diste ni esperanza fallida,
ni trabajos injustos, ni pena inmerecida;

porque veo al final de mi rudo camino
que yo fui el arquitecto de mi propio destino;

que si extraje las mieles o la hiel de las cosas,
fue porque en ellas puse hiel o mieles sabrosas:
cuando planté rosales, coseché siempre rosas.

...Cierto, a mis lozanías va a seguir el invierno:
¡mas tú no me dijiste que mayo fuese eterno!

Hallé sin duda largas las noches de mis penas;
mas no me prometiste tan sólo noches buenas;
y en cambio tuve algunas santamente serenas...

Amé, fui amado, el sol acarició mi faz.
¡Vida, nada me debes! ¡Vida, estamos en paz!
                                                            
Amado Nervo

Por lo que falte o me reste de vida, seguiré caminando en pos de la vida ,sin reservas, sin desmayo, "por amor nada más que  por amor ", como decía un querido santito vasco al cual quiero mucho.


domingo, 15 de abril de 2018

El PRIMER GRAN ATAQUE CON GASES, YPRES 1915. El inicio de un horror que continua en la actualidad.






LOS PRIMEROS ATAQUE CON GASES.
Las noticias de un primer ataque a gran escala de gas deben buscarse en el frente oriental, en lo que hoy es Polonia. Fue  en la localidad de Bolimów, en la línea del frente ruso, donde los alemanes lanzaron varios miles de proyectiles que contenían bromuro de xililo, un agente que actúa de manera similar al gas lacrimógeno, durante la batalla de Bolimów. En esta ocasión, debido a las bajas temperaturas de la zona (unos 20 grados bajo cero) el gas no se vaporizó y el ataque resultó ineficaz, pero causando algunas muertes. Este ataque les serviría de ensayo a los alemanes para lo que se vería en Ypres.
  La guerra química no era algo nuevo en ese momento, llevaba practicándose cientos de años, y desde 1899 el uso de gases venenosos estaba prohibido por la conferencia de la Haya; pero la Primera Guerra Mundial marcó el comienzo de la guerra química moderna.
SEGUNDA BATALLA DE YPRES.

Primera guerra mundial, Jueves, 22 de abril de 1915. Primeras horas de la tarde en Ypres, una población en el Flandes occidental belga, situada en un terreno ligeramente elevado que es un enclave estratégico en la larga línea de zanjas y parapetos que separan los ejércitos aliados y alemán durante la Primera Guerra Mundial.
Un globo asciende por encima de las trincheras alemanas y se dispara una bengala roja.
Es la señal para que los soldados alemanes, en un frente de 6,5 kilómetros, abran los grifos de más de 5.700 recipientes presurizados de gas de cloro que tienen preparados desde hace semanas.  Liberan 168 toneladas métricas de cloro que el viento del nordeste empuja hacia las tropas francesas y argelinas, en el ala norte de los aliados. Los comandantes franceses creen que es una cortina de humo y ordenan a sus tropas prepararse para repeler el ataque germano.


 Pocos instantes después la mortal nube de gas llegó a las trincheras francesas. En cuanto los soldados se percataron de lo que contenía dicha nube abandonaron sus posiciones y se retiraron, abriendo una brecha de unos 6 o 7 km entre sus líneas. Se estima que ambas divisiones sufrieron un total de 6000 bajas en este primer ataque de gas, y muchos de ellos morirían en un periodo de unos 10 minutos.



Inmediatamente la comandancia alemana ordenó a sus tropas atacar y tomar la brecha dejada por los coloniales franceses, pero los escasos efectivos alemanes y el temor de sus propios soldados (equipados con máscaras antigás) a los efectos del gas hizo que esta “ventaja” inicial no fuera del todo explotada.
Pero la nube tóxica de color gris verde envuelve por sorpresa a los hombres, causando ceguera, tos, náuseas violentas y fuertes dolores en cabeza y pulmones.
En poco más de una hora dos divisiones de diez mil hombres, presos del pánico, se retiran en desbandada dejando una brecha de más de 2 kilómetros por donde los alemanes pueden dividir el ejército aliado y poner en peligro a más de 50.000 soldados. Pero los alemanes, sorprendidos también por éxito del ataque con gas, reaccionan con lentitud y la 1ª división canadiense, que forma parte del ejército británico, tiene tiempo de taponar heroicamente la brecha. Dos días más tarde son ellos los que sufren un nuevo ataque de gas. Los oficiales canadienses, que descubren que es gas de cloro el que se utiliza contra ellos, ordenan a sus hombres que mojen trapos con agua o con la propia orina y lo mantengan en sus bocas para intentar neutralizar el cloro. Mueren más de 1.500 canadienses pero mantienen las posiciones. 





Los hombres se ponen morados, luchan por respirar entre lágrimas y se quejan de quemaduras en el pecho y el estómago. Lo hemos visto todo, heridas terribles y avalanchas mortales de metal, pero todo esto no es nada si lo comparamos con la niebla que oscureció el sol durante horas, que parecieron siglos”.
Médico militar francés sobre el ataque de gas cloro.
 El gas no es necesariamente letal para muchos soldados, pero los deja impotentes, desorientados y vulnerables a las armas convencionales como las ametralladoras o los francotiradores.  Se calcula que en Ypres en torno a 5.000 soldados fallecen asfixiados o quedan gravemente incapacitados por el gas de cloro que les produce ceguera e insuficiencia respiratoria.



 El éxito del ataque con gas en la segunda batalla de Ypres no cambia el curso de la batalla –los aliados retroceden unos pocos kilómetros y tienen 60.000 bajas frente a las 35.000 alemanas-  ni de la guerra, pero altera drásticamente el carácter de la contienda.





Este video lo pueden  ver en you tube....





Y es que en definitiva la utilización de agentes químicos en el campo de batalla es ineficaz e imprecisa. Es  bastante difícil hacer blanco en la piel o los pulmones de un soldado. El gas esta a la merced de la fuerza y el capricho de los vientos. Por esa razón, en esencia, la guerra química es hoy muy parecida a la de hace cien años: una amenaza más psicológica que mortífera. Y una de las causas por la que no se utiliza durante la Segunda Guerra Mundial y su empleo queda limitado a una larga lista de conflictos regionales: Marruecos (1923-1926), Tripolitania –Libia- (1930) , Xinjiang, China (1934), Abisinia (1935-1940), Manchuria (1937-1942), Yemen (1963-1967), Vietnam (1964-1972), Iraq-Irán (1980-1988), Halabja, Kurdistán (1988)o durante los últimos conflictos en Afganistán, Iraq y Siria.




EL DRAMA CONTINUA.100 AÑOS DE LA GUERRA Y EL GAS SIGUE EN EL AIRE
Distintas imágenes de un mismo drama, cambia la tecnología pero no las víctimas.











El horror continua, hoy es Siria, mañana las potencias dirán, y el mundo observa cuasi indiferente, en tanto cambian las épocas, las circunstancias, las tecnologías, pero no se dieron cuenta que las victimas parecen ser las mismas, los inocentes.

Mucho se habla de paz, pero poco hacemos por la misma.

respetuosamente 

FVD

lunes, 2 de abril de 2018

2 de ABRIL NO OLVIDAR Y SIEMPRE RECORDAR





El olvido no es para los que amamos la Patria 

Recordar, honrar y respetar a aquellos que se jugaron la vida con honor y valentía


Yo no olvido y se que estoy en deuda  ETERNA CON LOS BRAVOS DE MALVINAS.









jueves, 29 de marzo de 2018

Merli un Profesor posmoderno.



Merli un Profesor posmoderno.

En el
 comienzo del 3 milenio, parecen eternizarse los aspectos más cuestionados y representativos de la cultura light .
Así como en los últimos años se han puesto de moda ciertos productos light, también se ha ido consolidando  un cierto tipo de hombre liviano, cuasi etéreamente descomprometido de su realidad , bajo una engañadora actitud de compromiso , siempre hasta ahí, en lo superficial.

 Creemos que se trata de un hombre relativamente bien informado, pero en realidad es tal la magnitud y el volumen de información, que nada en información pero no alcanza a procesarla, a relacionarlo y analizarla, con lo que cada vez se reduce a repetir slogans pegadizos y sin substancia

Un hombre groseramente deshumanizado por una sociedad, expresada y puesta de manifiesto por los medios de comunicación,  que en su puja capitalismo-anticapitalismo ha centrado el tema en el dinero, en el tener, en el poseer , en el dominar, como si en eso se jugarán los factores que nos hacen más persona.
En un hombre muy entregado al pragmatismo, solo es válido lo eficaz y útil, con lo que gran parte del amor al saber, al conocer , se ve relativizado, con lo que la paideia cada vez mas pierde su sentido de transmisión de valores y cultura.

Un hombre al que parece interesarle todo, pero de forma tan superficial que en realidad nada le interesa salvo el mismo…Lo que lo lleva a ser autoreferencial en exceso, ya que todo pasa por él , un sujeto trivial, ligero, frívolo, que ve todo bien y acepta todo por carecer de criterios sólidos y fundados. En realidad no acepta , deja que suceda y después se ve.

Todo se vive de forma etérea, leve, cuasi banal, que llegado cierto momento todo vale, todo da lo mismo, y se impone el reino del todo vale, sustentado en que todo cambio, sin sopesar si siquiera si ese cambio fue positivo o negativo.




En este contexto referencial, la serie Merli, que ha logrado un alto grado de impacto en la sociedad actual, nos presenta a un profesor catalán, Merli, docente que da clases de filosofía, en una escuela estatal, y a los jóvenes producto y exponentes de esta realidad posmoderna.

Veremos en la serie, distintos modelos de docentes, directivos y alumnos, familias, en síntesis de cada uno de los estamentos que componen la comunidad educativa, según la mirada de sus autores centrada en Cataluña, pero que evidentemente presentan los marcados rasgos de una globalización que hace universales ciertas temáticas y problemas que han dejado de ser propiedad exclusiva de tal o cual lugar…se globaliza poco el bienestar pero mucho las dificultades, opinión al margen.

Al televidente  común, no formado o inmerso en el mundillo de las aulas, salas de profesores, y galerías de colegios, les puede parecer que se presenta un buen profesional,  conocedor de  su tema, que conoce bien la tarea que tiene entre manos. 

Lo que a mi me paso es que además vi, a un colega, formado, con hábiles y actualizadas metodologías, pero que ,a su vez,  va a la deriva, sin ideas claras, atrapado en una desesperada intención de agradar a sus alumnos y captar su atención, pero no hacia el fin de una clase que es la enseñanza la formación, sino hacia, su persona, un docente que espera y no duda en utilizar recursos lícitos o no en que los jóvenes lo admiren, le respondan ,y que el los pueda manipular a gusto y antojo, con la excusa de ser cercano a ellos.


La apariencia es el luchar contra un mundo lleno de información falsa que los distrae, para llevarlos al conocimiento verdadero, pero manipulando sus vidas, lo que nos habla de un docente en el que anida por lo menos una seria confusión en su función y una falta de valores preocupante con respecto al respeto que sus alumnos merecen.

Se que puede parecer ingenuo, pero uno que eligió la docencia por vocación, no puede ver sin sentir un ligero escozor,  que una persona elija la docencia como recurso para ganar dinero o  prestigio social, más allá de las realidades propias de cada país, ya que la elige para su bienestar olvidando que la finalidad de esta profesión-vocación es el otro, nuestro alumno.

Merli, en su vida , es un hedonista que intenta  pasarlo bien a costa de lo que sea y del que sea , pero lo oculta bajo un mano de inconformismo social y postura cool, de hombre seguro y decidido, aunque en su fuero íntimo uno puede ver los detalles del miedo profundo que provoca el haber perdido la brújula que nos guía en este viaje llamado vida. Y sin dudar elige el mundo de las sensaciones, pero no como una opción vital sino como el placebo que lo aleja o le resta tiempo para mirar hacia adentro y reconocerse en u confusión vital.

Merli plantea a sus alumnos un modelo revolucionario como docente ,e intenta que los jóvenes a partir de su modelo docente entren en cuestión con los otros modelos docentes, él no reconoce principios de autoridad, salvo el de él, tentación a la que ceden muchos docentes. Así les propone a sus alumnos ser los revolucionarios de una revolución sin finalidad y sin programa por el simple antojo, guiada por una  ética permisiva y superflua, y que en realidad se propone cambiar todo para que nada cambie como se decía en el Gatopardo…

Sin dudas cada capítulo es el resultado de la multiplicidad de situaciones que se dan en una escuela, tanto con los docentes como con los alumnos, un mundo de situaciones en las cuales el relativismo es la ruta a seguir, y que se presta bien a la finalidad del guión y expresa lamentablemente una realidad que debemos reconocer, abordar, enfrentar.  
El contexto situacional de la escuela es el que vemos todos los días en nuestras instituciones, ni mas ni menos, es más creo que faltan algunas realidades, pero reitero transcurre en Cataluña,  pero reitero la globalización ha cumplido con creces  su labor, se ha globalizado  la crisis en todos sus aspectos, a saber el consumismo, la nueva epidemia de adicciones, la fragilidad de el drama de las drogas y la falta de compromiso de las jóvenes parejas que se forman, la inestabilidad emocional, las nuevas identidades de género , en  la marginación de tantos jóvenes, el paro laboral y otros hechos de la vida cotidiana se admiten sin más, como algo que está ahí y contra lo que no se puede hacer nada. Salvo esa revolución que mencionamos, que es de aspectos estéticos y no de profundidades éticas lo que implicaría buscar verdaderas soluciones y cambios de raíz.

Supuestamente de esta maraña de temas que expresan la realidad sociocultural va surgiendo, surgirán los hombres y mujeres del mañana , lo que es así sin dudas, hombres y mujeres producto de su tiempo. Pero que formados en el estilo Merli, encontraremos que en lugar de fortalecerlos, y hacerlos dueños de sus propias decisiones, son dependientes del si o no de Merli, lo que en docencia es un gran error. 

Uno debe formar a sus jóvenes para que ellos después elijan desde su ser y esencia su camino de vida, su vocación , sus caminos, y que no se conformen con ser relatores del mundo y sus desgracias sino que sean actores del mundo que ellos forman.
Es la gran diferencia entre ser espectador y en nuestros días cada vez mas tele espectador a ser actor de su vida

Así  Merli, un hombre que bajo una  apariencia jovial, cálida y expansiva, esconde o disimula una   persona que no cree en casi nada, y que sus opiniones cambian rápidamente y ha desertado de los valores trascendentes. Por lo que a su vez,  él que es la palabra autorizada en la clase y que sutilmente no puede ser cuestionada, como si lo sugiere que hagan con otros docentes, lo que demuestra incluso una seria falta de respeto a sus colegas, le niega a sus alumnos la posibilidad de una educación que presente valores trascendentes, y ojo esto no es atribuible a la asignatura que dicta, justo él da FILOSOFIA , sino a que no contempla un modelo trascendente de persona.
Lo que más cuestiono del personaje central  de la serie, es la terrible y desfachatada manipulación que hace de las situaciones que viven sus alumnos/as, lo que implica manipular a lo que debería ser objeto de su máximo respeto. Los jóvenes en la confusa y contradictoria etapa denominada adolescencia, son frágiles, muchas veces hasta los más ariscos ,ocultan una indefensión que da mucha ternura, incluso los mas contestatarios y bravucones, son lo contrario de  la imagen que dan y que pretenden que creamos, intentan ocultar que son más frágiles que un flan.

El alentarlos hacia la nada, puede ser efectivo, puede ganar sonrisas y aprobaciones transitorias de los jóvenes y sin dudas es hacerles sacar un  boleto a la nada        y  a la nada llegarán, y cuando esto ocurra , los jóvenes pasarán de ese amor a su mentor al cuestionamiento mas duro  al mismo por engañarlos. Y esto ocurre también en los primeros capítulos los alumnos se fascinan con el docente al que luego a medida que lo conocen comenzarán a cuestionar seriamente.



Este estereotipo de hombre, será un  hombre que poco a poco  se irá quedando huérfano de humanidad, será discurso sin concretar, un gran provocador para arrojar a sus alumnos a un vacío totalmente pernicioso para su futuro.

Este docente sin vínculos familiares o sociales serios y estables, descomprometido, que en el fondo es un solitario individualista centrado en su ombligo y sus sensaciones, en el que la indiferencia estética se alía con la desvinculación de casi todo lo que le rodea, nos dará un ser humano reducido ,rebajado a la categoría de un objeto, racional si se quiere, pero objeto al fin.

Y sin dudas tratará de la misma manera a sus alumnos/as. Como objetos , objetos en sus manos, cuando en realidad son personas, que merecen el respeto y consideración que su dignidad merece.

 Para ir finalizando estas consideraciones. Creo que todos coincidimos con que cuando  se ha perdido la brújula, lo inmediato es navegar a la deriva, no saber a qué atenerse en temas clave de la vida, lo que le conduce a la aceptación y canonización de todo. Es una nueva inmadurez, que ha ido creciendo lentamente, pero que hoy tiene una nítida fisonomía. Esto lo ocurre al amigo Merli y a muchas personas en la actualidad, pero en el marco de un aula , de una clase , me animaría a decir que esto es imperdonable, los niños y adolescentes que nos confían deben sentir que el docente a cargo , tiene una brújula  , un meta , un puerto al cual arribar y que ese puerto no es ni mas ni menos que  el del autoconocimiento y formación personal para que además de acreditar una serie de conocimientos y saberes pueda conocerse,aceptarse y valorarse y asi hacerse artífice de su futuro asumiendo un proyecto de vida.

El conformarse como docente,  con decir que buena clase que di, y no preocuparse por si se entendió, si fue significativa , si le sirvió a los alumnos/as,  podrá ser un mimo para los egos descontrolados, pero para los alumnos será un vacío más en una mañana de 8hs de clases que poco a poco llevará a un nihilismo descarnado y en muchos casos irónicamente expresado.
 
Porque una cosa es disfrutar de la vida y saborearla, en tantas vertientes como ésta tiene, y otra muy distinta ese maximalismo cuyo objetivo es el afán y el frenesí de diversión sin restricciones. Lo primero es psicológicamente sano y sacia una de las dimensiones de nuestra naturaleza; lo segundo, por el contrario, apunta a la muerte de los ideales.

Y no dudo que todos hemos escuchado de distintas formas los profetas que anuncias el fin de las ideologías la muerte de los ideales.

Finalmente, es una serie y un personaje que desafía a pensar , a cuestionar, siempre y cuando uno tenga en claro que debe hacer como docente , ahora si uno no tiene en claro su rol docente y que el fin de un docente es acompañar a esa persona que nos es confiada para actuar como tutores y llevarla a que alcance su máximo potencial, uno vera en Merli, a un docente manipulador ,egocentrista y poco comprometido bajo un barniz de cuestionador de la institución escuela en crisis, en tanto que si uno no tiene en claro para que es docente, podrá caer atrapado bajo la hábil prestidigitación que realiza en el aula con sus alumnos y lo hace ver como u nparadigma de docente comprometido cuando en realidad es un provocador autoreferencial que solo busca ser reconocido ya que eso es lo que su ego le pide

Merli por lo que vi, es la antítesis de lo que creo debe ser la docencia, uno no debe ser demagogo, ni complaciente, ni condescendiente, ni facilista,   si debe tener posturas claras y firmes,  presentarlas con seguridad y compromiso ,  y a su vez debe, escuchar a sus alumnos presentar otras visiones, tengan en cuenta que hablo desde mi asignatura , la historia, para que el alumno luego desde su propio ser debe elegir y optar por lo que crea  correcto según  su libre albedrío y  conciencia. Sumado a que no se debe olvidar que la materia que uno imparte es un medio para hacer del otro una mejor persona.

Merli enseña a dudar , un buen docente enseña a pensar, y pensar requiere poner en duda, pero poner en duda todo,  hasta lo que el mismo docente dice, ya que uno enseña para que la persona sea libre, y que en libertad descubra y siga  su vocación y asi logre ser feliz, que sin dudas es para lo que fuimos llamados a esta vida,  en esta tierra …

respetuosamente 

FVD
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